Tiroides

El Tiroides es una glándula en forma de mariposa que se encuentra dentro del cuello, justo debajo de la laringe. Produce una serie de hormonas muy importantes para el control de sus propias funciones y de muchas del organismo.

Por eso, un desequilibrio en cualquiera de ellas, implica la aparición de distintas enfermedades.

Las hormonas más importantes son: T3 (Triyodotironina) y T4 (Tiroxina). La T4 se transforma en T3 en el hígado, que es la forma activa. Cualquier alteración en su concentración, provocada por estrés, infecciones, alimentación, etc., tiene como consecuencia la aparición de Hipotiroidismo, Hipertiroidismo y Cáncer de Tiroides.

Otra hormona que tenemos que tener en cuenta, es la TSH (Hormona Estimulante del Tiroides), que se produce en la Hipófisis y es la hormona que dice al tiroides la cantidad de hormonas tiroideas que tiene que producir.

Hipotiroidismo

Se produce cuando el Tiroides no es capaz de producir suficiente cantidad de hormonas, por lo que el metabolismo se hace más lento. Aparecen una serie de síntomas que son muy comunes, por lo que un diagnóstico correcto, es muy importante para detectar la enfermedad. Estos síntomas son: cansancio (por falta de energía), sensación de frio, aumento de peso con poco apetito, estreñimiento, bajo estado de ánimo, depresión, dificultad para concentrarse, piel seca. etc.

Las causas de estos síntomas son:

  • Enfermedades Autoinmunes: atacan al tiroides por error y lo van destruyendo poco a poco.
  • Cirugía: se quita una parte de la glándula o en su totalidad.
  • Hipotiroidismo congénito: cuando el bebé nace con la enfermedad.
  • Tiroiditis: es una inflamación del tiroides, causado por un virus o el propio sistema inmune.
  • Fármacos que afectan al tiroides: como, por ejemplo, el litio.
  • Enfermedades de la hipófisis: debidas a un tumor, radiación. etc.

El diagnóstico se hace a través de un análisis de sangre (de las hormonas T3, T4 y TSH) y el tratamiento del Hipotiroidismo es la administración de Tiroxina, que no es producida de forma natural por el paciente. Se administra en ayunas, unos 30 o 60 minutos antes del desayuno. Es muy importante que el paciente tome la medicación siempre de la misma manera, para que no haya variaciones en la cantidad de hormona que llega a su organismo.

Debemos evitar la asociación con determinados fármacos que alteran su absorción, como por ejemplo, el hierro, calcio, o antiácidos. Es muy importante que el médico haga un seguimiento cada 6 meses o un año, para ver que los niveles son los adecuados y no haya que modificar la dosis al paciente. Además, hay que tener en cuenta que en determinadas circunstancias, como el embarazo o en los niños, las visitas son más frecuentes.

Hipertiroidismo

Se origina cuando el Tiroides produce demasiada cantidad de hormonas tiroideas.

Este exceso de hormonas hace que el metabolismo se acelere. Los síntomas que aparecen son: nerviosismo, pérdida de peso, irritabilidad, sudoración, temblores, ansiedad, insomnio, debilidad muscular, etc. En algunos casos, también hay afectación ocular como picor, lagrimeo, visión doble, uno o ambos ojos sobresalen hacia afuera, etc.

Las causas de estos síntomas son:

  • Enfermedad de Graves-Basedow: es una enfermedad autoinmune, que hace que el tiroides trabaje más.
  • Bocio Tóxico: presencia de nódulos que fabrican mucha hormona.
  • Tiroiditis: al principio de la enfermedad, por destrucción de la glándula, se libera mucha hormona.

El diagnóstico se basa en un análisis de sangre y hay una serie de pruebas complementarias para ver a la afectación del tiroides (gammagrafía: se usa un contraste o ecografía). Tras este diagnóstico, el tratamiento del Hipertiroidismo, es a través del uso de:

    • Fármacos Antitiroideos: bloquean a la glándula para que no produzca tanta hormona.
    • Fármacos Betabloqueantes: se usan para tratar distintos síntomas, como las palpitaciones y los temblores.
    • Yodo radioactivo: se administra una cápsula por vía oral. El yodo radiactivo destruye el tiroides para siempre y, tras el tratamiento, el yodo se irá eliminando del organismo. Por este motivo, hay que tomar una serie de precauciones, que pueden durar de 3 a 10 días, en función de la concentración de yodo utilizada.
      Éstas son: no dar besos, no estar cerca de niños y embarazadas, dormir en camas separadas, no compartir vasos, platos, etc.
    • Cirugía.

Cáncer de tiroides

Es la aparición de un bulto en el Tiroides. La mayoría de las veces no provoca ningún síntoma, pero si es lo suficientemente grande puede provocar, dolor de cuello, de garganta, de oído, de mandíbula, molestias al tragar o al respirar, etc. Hay personas más predispuestas a padecerlo, y esto puede depender del sexo (más frecuente en la mujer), edad (en mayores de 40 años), factores genéticos y factores externos (dieta pobre en yodo). Se detecta con una ecografía y el tratamiento principal con yodo radioactivo o cirugía.

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