Diarrea del viajero

La diarrea del viajero es la “enfermedad” más común entre los viajeros, la padecen entre un 20 y un 50% de personas que viajan a países en vías de desarrollo.

América Latina, África, Oriente Medio y Asia son los destinos donde hay más riesgo de contraerla. Es una infección gastrointestinal que suele aparecer durante el viaje o en la vuelta. Los agentes causales son principalmente bacterias, pero también puede estar provocada por parásitos y virus. Cuando hablamos de que se trata de una infección hay que tener en cuenta que nuestro organismo está acostumbrado a cierta flora microbiana que es frecuente en su entorno y que por tanto no le resulta peligrosa, pero al trasladarse a un entorno “extraño” el viajero no puede hacer frente a patógenos ante los que su sistema inmune no está preparado.

El contagio de la enfermedad se produce por la ingesta de bebidas, principalmente por agua no potable y alimentos contaminados.

Suele iniciarse con una diarrea de comienzo brusco, de cuatro a diez o más deposiciones blandas. En raras ocasiones la diarrea se acompaña de sangre y de moco. También puede aparecer dolor de cabeza, cansancio, náuseas, vómitos, fiebre y dolor abdominal tipo cólico, como un retortijón.

Habitualmente la diarrea no suele ser grave ya que el cuerpo acaba adaptándose a los cambios de microorganismos y de medio ambiente, pero nos puede afectar en el transcurso de nuestro viaje o tener que estar unos días de reposo.

Lo verdaderamente indispensable para prevenir la “diarrea del viajero” es poner en práctica una serie de medidas higiénicas y dietéticas que están encaminadas a tratar la comida como si estuviera contaminada.

Consejos a seguir:

  • En la medida de lo posible debemos evitar consumir alimentos de procedencia desconocida o de venta ambulante.
  • Bebe siempre agua embotellada. No consumas agua corriente ni bebidas no embotelladas y precintadas.
  • Evita los cubitos de hielo en las bebidas.
  • Trata de no tomar leche, salsas, postres, helados y repostería de fácil contaminación.
  • Lávate las manos, con agua no contaminada, antes de las comidas. A falta de agua con jabón, puede recurrirse a agentes antisépticos a base de alcohol.
  • Pela tú mismo la fruta justo antes de consumirla.
  • No consumas ensaladas o asegúrese de que han sido lavadas con unas gotas de lejía.
  • Come carnes y pescados que hayan sido cocinados (nunca crudos) a más de 65ºC.

Además de tener en cuenta estos consejos debemos estar preparados para cualquier situación, debemos recordar que durante los episodios de diarrea hay que hacer dieta blanda pero sin olvidar nutrirnos e hidratarnos, este es el aspecto más importante en el manejo de los pacientes con diarrea del viajero, en el mercado existen diversas soluciones comerciales además de las sales de rehidratación recomendadas por la OMS. La decisión de usar fármacos que ayuden a reducir el número de deposiciones y aumentan su consistencia así como antibióticos, que acortan la duración de la diarrea estará en función de la severidad de los síntomas.

Las medidas preventivas que recomendamos van a estar en función del estado inmune del viajero y sus enfermedades previas, la importancia o tipo de viaje, y los deseos del viajero.

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