Si tienes astenia primaveral puedes calmar sus síntomas con homeopatía

La astenia primaveral es un trastorno que padecen algunas personas propensas a ciertas circunstancias que se producen durante el cambio de estación. Por ejemplo, el hecho de que haya más horas de luz o el cambio de climatología son algunos de ellos.

Se trata generalmente de un estado emocional que dura un tiempo definido y que se caracteriza por una serie de síntomas como apatía, irritabilidad, cambios de humor inesperados, falta de sueño e incluso problemas de concentración en algunos casos, lo que puede afectar en el ámbito laboral.

La homeopatía es una terapéutica que en los casos de astenia primaveral ofrece una alternativa de tratamiento con resultados interesantes. Esto es así porque la homeopatía realiza un diagnóstico que va más allá de la enfermedad que presenta cada paciente.

Esta terapéutica tiene en cuenta aspectos emocionales del paciente, rasgos individuales que le caracterizan, su genética, o en qué momentos del día se produce la sintomatología específica de cada persona.

Lo que consigue, por tanto, la homeopatía con esta forma de abordaje integral del enfermo, es llegar a establecer un tratamiento individualizado y de este modo más eficaz.

En un trastorno tan indefinido como la astenia primaveral la homeopatía ofrece distintas opciones que se van a ajustar de forma concreta a cada caso. Como hemos comentado, la astenia se presenta de diferente forma y con síntomas distintos en cada paciente y aunque suelen ser parecidos varían de una persona a otra.

De este modo, el médico homeópata hará un análisis profundo de cada situación y determinará el tratamiento más adecuado en función siempre de los síntomas específicos que presentemos en el caso de nuestra astenia primaveral.

Al mismo tiempo, es recomendable adoptar una serie de medidas que contribuyan a que sobrellevemos mejor esta situación. Una de ellas es procurar buscar algún entretenimiento que nos haga evadirnos de un estado depresivo o apático o que procuremos descansar bien durmiendo al menos ochos horas para conseguir un descanso pleno. Hacer algún deporte además de ser saludable por múltiples motivos ayuda también a que nuestro estado emocional sea mejor.

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