Omega-3 y sus beneficios en la reducción del colesterol

La Fundación Española del Corazón afirma que el consumo de Omega-3 contribuye a mantener los niveles normales de colesterol. La dieta mediterránea, basada en el consumo de verduras, cereales, pescados y carne blanca, puede reducir un 30% el riesgo cardiovascular.

Deberíamos priorizar el consumo de grasas poliinsaturadas, como el pescado (rico en Omega-3), ave o conejo y frutos secos. Además, hay que aumentar el consumo de verduras y escoger el aceite de oliva como la grasa principal de nuestra alimentación.

Una dieta equilibrada consta de hidratos de carbono, proteínas y lípidos (grasas), además de minerales, vitaminas, otros oligoelementos y agua. Entre ellos hay algunos que se denominan esenciales, lo que significa que nuestro organismo no los puede sintetizar y, como son necesarios, deben incorporarse con la dieta, como son: diferentes aminoácidos (constituyentes de las proteínas) y los ácidos grasos esenciales (constituyentes de los lípidos o grasas).

Hay dos tipos de ácidos grasos, los saturados, que si se consumen en exceso aumentan el colesterol y perjudican el sistema cardiovascular, se encuentran principalmente en la grasa de origen animal y en sus productos derivados y los ácidos grasos insaturados, que aportan beneficios saludables al organismo. Los ácidos grasos insaturados se clasifican en monoinsaturados y poliinsaturados y están presentes principalmente en el reino vegetal y en el pescado azul. Los ácidos grasos poliinsaturados pueden clasificarse en Omega-3 y Omega-6.

Algunos de estos ácidos grasos Omega-3 y Omega-6 se consideran esenciales y se deben incorporar a la dieta a través de los alimentos o con complementos alimenticios, cuando estos no los aportan en cantidad suficiente. El resto de ácidos grasos los puede sintetizar el propio organismo y no son imprescindibles en la dieta.

Estos ácidos grasos aportan protección del sistema nervioso, del estado general de salud, así como protección cardiovascular debido a que disminuyen el colesterol malo, LDL, disminuyen los triglicéridos. , son vasodilatadores y disminuyen el riesgo de trombosis.

Cuando estos ácidos grasos Omega-3 no se aportan en cantidad suficiente a través de alimentos, es conveniente incorporarlos a través de complementos alimenticios debido a que, como hemos visto, nuestro organismo no los puede sintetizar y aportan beneficios en diferentes procesos fisiológicos. Si necesitas información, acude a tu Farmacia Trébol más cercana y pregúntanos!

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