Cómo anticiparse al cambio horario

Con el cambio de hora, los días son más cortos y grises, y a veces nos acabamos sintiendo también así: un poquito “grises”. Ha llegado el otoño y con él, los cambios de las temperaturas, la lluvia, la vuelta a la rutina, la disminución de las horas de luz y… el cansancio otoñal.

Si bien es menos común que su versión primaveral, muchas son las personas que pueden padecer este trastorno que generalmente es leve y dura unos pocos días o semanas.

Hay personas que, con la llegada del otoño y las temperaturas más frías, pueden llegar a sentirse más cansados o débiles de lo habitual, y en ocasiones, incluso, incidir en las defensas del organismo, volviéndose más vulnerables a pequeños resfriados o infecciones víricas como la gripe.

El cansancio es una reacción natural del organismo, frente al desgaste, ya sea mental, físico o emocional. Sin embargo, cuando la debilidad ocurre durante la mayor parte del día, y se prolonga a semanas, es señal de alguna deficiencia o alteración en el cuerpo, la mente o las emociones.

Preguntas importantes

Los síntomas que presenta son tanto físicos como psíquicos e incluyen cansancio, debilidad generalizada, somnolencia, bajo estado de ánimo, dificultad de concentración y apatía. También pueden aparecer irritabilidad, falta de apetito, disminución de la libido e incluso un descenso de las defensas del organismo, que lo hace más sensible a procesos infecciosos.

A pesar de todos estos síntomas, los expertos coinciden en que la astenia otoñal no es una enfermedad ni un síndrome, ya que sus efectos desaparecen en cuanto el organismo se ajusta a los cambios estacionales. Como en muchos otros problemas de salud, el mejor tratamiento es la prevención. Y si los signos de fatiga se prolongan, lo primero que hay que hacerse son estas preguntas: ¿Es cansancio físico o mental?; ¿Toma alguna medicación?; ¿Hace mucho que nota este cansancio?; ¿Qué tal come?

Las Recomendaciones de Farmacias Trébol

El uso de complementos para el cansancio reporta grandes beneficios a nuestro cuerpo, pues las cantidades de vitaminasantioxidantes u otros nutrientes que estos contienen, están calculadas para cubrir todas nuestras necesidades diarias. Si los consumes a la vez que llevas a cabo una dieta regular y bien organizada, contribuirá de manera positiva con el desarrollo de la anti fatiga contra el cansancio muscular y mental. Todas las vitaminas que ingerimos nos ayudan de manera positiva a mejorar la salud de nuestro cuerpo y veremos grandes resultados al poco tiempo de haberlas consumido.

La jalea real con propiedades nutritivas, terapéuticas, así como preventivas de ciertas carencias por su riqueza elementos esenciales y por su acción vitalizante, estimulante y reconstituyente, es un eficiente tónico natural beneficioso en todos los casos que se requiere un soporte energético y reconstituyente. Está probado, además, que actúa favorablemente sobre estados de astenia y depresión.

Sin embargo, las jaleas suponen un aporte de calorías extra, por lo que para las personas con sobrepeso, un reconstituyente con antioxidantes y coenzima Q-10 sería más apropiado. Estos están especialmente indicados para situaciones de grandes esfuerzos físicos, puesto que ayudan a la producción de energía.

Para el cansancio mental, los complementos más recomendables son los multivitamínicos del grupo B con aminoácidos esenciales. Estos comprimidos incluyen una diversidad muy amplia de vitaminas capaces de abordar todas las necesidades del cuerpo para llevar a cabo su buen funcionamiento, sobretodo del sistema nervioso.

Recuerda que antes de consumir un suplemento vitamínico como consecuencia del cansancio, es necesario consultar con un especialista médico o farmacéutico, el cual te aconsejará el complemento ideal para mejorar el estado de salud de tu cuerpo y para que puedas recuperar la energía de una forma progresiva y natural.

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