Cáncer de piel y Sol

El sol desempeña un papel importante en la salud del ser humano, pero una exposición inadecuada puede causar alteraciones en la piel y ocasionar graves enfermedades. Por eso es tan importante protegerse de las radiaciones solares, no solo en playas y piscinas ni solo durante el verano, sino durante todo el año.

El cáncer de piel es una enfermedad maligna producida por la división y crecimiento descontrolado de las células que la forman, con capacidad para invadir los tejidos y estructuras sanas de alrededor y en algunos casos, a otros órganos a distancia.

Aunque se generalice hablando de cáncer de piel, existen varios tipos entre los que destacan de forma clara los melanomas y los carcinomas cutáneos.

En ambos tipos, el principal factor de riesgo implicado en su aparición son las radiaciones solares, sobre todo las detipo B (UVB) y las de tipo A (UVA). En la piel, estas radiaciones son capaces de producir mutaciones en el material genético (ADN) de las células que componen la epidermis e impedir su reparación, iniciándose así el proceso de la carcinogénesis o formación de un cáncer.

Protegerte del Sol es proteger tu salud

Es necesario seguir algunas RECOMENDACIONES PARA REDUCIR EL DAÑO DEL SOL SOBRE LA PIEL:

  • Bebe agua con frecuencia. Una piel bien hidratada también te cuidará frente a los rayos solares.
  • Aplicate fotoprotección cuando hagas una actividad al aire libre.
  • Las cremas con un nivel de protección alto son las únicas que te resguardarán de los rayos más peligrosos. Aplícalas después de cada baño o cada 2 horas de exposición al sol.
  • Utiliza sombrillas, sombreros, gorras, camisetas… cuando te pongas directamente al sol.
  • Busca una buena sombra entre las 12 y las 4 de la tarde.
  • Evita permanecer bajo el sol durante mucho tiempo. Es importante que protejas tus ojos con gafas de sol .

Revista tu piel ¡Mantente alerta!

Las alteraciones en la piel pueden detectarse con facilidad, por eso te recomendamos que revises tu piel periódicamente. El aspecto de las lesiones que pueden presentar los cánceres de piel es muy variado. Presta especial atención a la aparición de manchas (generalmente rojizas) que pueden descamarse y sangrar, nódulos (elevaciones o prominencias redondeadas en la piel) y úlceras que no cicatrizan.

La regla del A B C D E en la detección del Cáncer de piel

Sospecha de la existencia de un melanoma si ves que en tu piel aparecen uno o más de estos signos de alerta o cualquier otro cutáneo anormal (sangrado, inflamación, enrojecimiento, endurecimiento, picor…)

  • A de Asimetría: forma no circular y lados asimétricos
  • B de Borde: bordes irregulares y mal definidos
  • C de Color: la presencia de múltiples colores (azul, negro, café…)
  • D de Diámetro: diámetro en aumento
  • E de Evolución: cambio de aspecto rápido (forma, tamaño, espesor…)

Tú puedes contribuir a detectarlo a tiempo

Recuerda examinar cuidadosamente y de manera periódica todas las partes de tu cuerpo frente al espejo más grande que tengas. Ayúdate de un espejo de mano para las zonas de difícil acceso como la parte posterior del cuello, orejas, hombros, glúteos y piernas, espalda y la zona genital. Puedes utilizar un secador para revisar el cuero cabelludo.

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