40 falsos mitos acerca de la lactancia materna (III)

Tercera y última entrega de este artículo para desechar los falsos mitos sobre la lactancia:

Mito 25: Los bebés alimentados por lactancia natural no duermen bien durante las noches.
REALIDAD: Por sus necesidades nutricionales y psicológicas, los bebés no suelen dormir toda la noche. En la mayoría de los casos, el 25% de su consumo de leche se produce durante la noche. Además, por ser inmaduros, los bebés suelen tener un sueño superficial, que es un mecanismo protector de su sueño. Y a medida que crezca, irá madurando y adaptándose y no necesitará despertarse tan a menudo. Pero esto no significa que no duerman bien.

Mito 26: Si el bebé no duerme del “tirón” es porque ya necesita suplementar la alimentación con leches artificiales.
REALIDAD: Como he comentado anteriormente, cuando el bebé es pequeño necesita tomas más frecuentes y por tanto no tendrá un sueño largo. Con el tiempo se irán espaciando las tomas y dormirá más tiempo por la noche. Pero hay niños que quieren seguir tomando a menudo. Esto no depende de si es leche materna o de fórmula, sino de cómo sea el bebé…cada uno es diferente.

Mito 27: Nunca despiertes al niño si está durmiendo pero le toca una toma.
REALIDAD: Al igual que las tomas deben ser a demanda, también conviene dejar descansar al bebé y que duerma lo que necesite. Sin embargo hay que tener especial cuidado los primeros días, ya que puede que los bebés recién nacidos no despierten tan a menudo como lo necesiten para darles el pecho al menos 8 veces cada 24 horas. Es en estos casos de niños recién nacidos que en ocasiones es necesario despertarlos para darles la siguiente toma.

Mito 28: Si me ha vuelto la menstruación o vuelvo a estar embarazada, tendré que dejar la lactancia.
REALIDAD: Un nuevo embarazo mientras se está dando de mamar, no producirá la finalización de la lactancia. Se puede amamantar durante todo el embarazo, siempre que el bebé y la mamá quieran, y no se trate de un embarazo de riesgo. Pero las nuevas hormonas presentes durante la gestación, pueden variar el sabor de la leche (aunque no su calidad), y es posible que el bebé deje progresivamente de lactar. Además, cuando llega el nuevo bebé se puede amamantar en tándem, siempre dando prioridad al más pequeño.
En el caso de la recuperación de la menstruación, tampoco significa que se vaya a cortar la lactancia natural. La producción de leche se mantendrá mientras haya estimulación y vaciado de los pechos, es decir, también hasta que el bebé y la mamá quieran.

Mito 29: El estrés o si la mamá está enfadada o asustada, pueden cortar la producción de leche.
REALIDAD: El estrés, el miedo, la fatiga, la mala nutrición, etc… rara vez son causas de baja producción de leche. Aunque el estrés o miedo extremos pueden aletargar el flujo de leche, ésta es una respuesta temporal del cuerpo a la ansiedad. Pero eso no significa una pérdida de leche total y definitiva.

Mito 30: Mis pechos están blandos, ya no noto el pecho “lleno”…será porque me he quedado sin leche y tendré que dejar de amamantar.
REALIDAD: Es normal que al principio de la lactancia el tamaño de los pechos sea mayor, y muchas mujeres los noten “llenos”, con tensión, calor e incluso dolor (aunque no les ocurre a todas las mamás), pero a los 3 meses disminuirá su tamaño y estarán más blandos. Esto también es normal, pero no significa que los pechos hayan dejado de producir, sino que la producción se ha adaptado a las demandas del bebé.

Mito 31: La extracción artificial de la leche materna con un sacaleches es una buena forma de saber cuánta leche tiene disponible la mamá.
REALIDAD: La cantidad de leche que se puede extraer con un extractor depende de varios factores y por tanto es una medida poco fiable. Además, en general, un bebé bien alimentado y con un adecuado agarre al pecho extrae más leche que la que se pueda extraer artificialmente. Si el sacaleches extrae poca leche, no significa que no se pueda dar el pecho, o que haya que dejar la lactancia natural.

Mito 32: Si se ha interrumpido la lactancia por leches de fórmula, ya no se puede recuperar.
REALIDAD: Con una adecuada técnica, apoyo y un poco de paciencia, tanto las mamás como los bebés pueden retomar la lactancia (relactación).

Mito 33: Dar el pecho mientras el bebé está recostado, causa infecciones de oído.
REALIDAD: Las defensas naturales que el bebé recibe en la leche materna, hacen que éste tenga menos probabilidades de tener infecciones de oído, sea cual sea la postura. Además, si se da el pecho en la postura correcta, la posición de los músculos del bebé mientras succiona cierran la comunicación con el oído. Esas defensas naturales les protegen también frente al Virus Respiratorio Sincitial (VRS) que es la causa más frecuente de infecciones respiratorias en menores de 2 años.

Mito 34: Hay que dar de mamar más tiempo a los niños que a las niñas.
REALIDAD: La leche materna hace que los bebés crezcan sanos, fuertes e inteligentes. Hay que amamantarlos por igual, a demanda, sea niño o niña.

Mito 35: Hay que introducir uvas antes de los 6 meses, para que el bebé aprenda a hablar antes.
REALIDAD: No se debe introducir en la dieta del bebé ningún alimento sólido o líquido antes de los 6 meses, a excepción de la leche materna o leches de fórmula.

Mito 36: Los bebés necesitan tomar infusiones, aguas aromáticas, tés y zumos para fortalecer el estómago o cuando tienen diarrea.
REALIDAD: La leche materna es un 90% agua, por lo que los bebés no necesitan suplementarla con otros líquidos. Para fortalecer al bebé, lo mejor es darle leche materna a demanda, todas las veces y la cantidad que quiera. Si tiene diarrea, hay que acudir al pediatra.

Mito 37: La confusión tetina-pezón no existe.
REALIDAD: Si queremos amamantar a nuestro bebé, los expertos aconsejan no introducir chupetes ni tetinas (biberones) hasta que la lactancia materna esté bien establecida (alrededor de 1 mes tras el nacimiento). Esto se debe a que la forma de mamar del pecho y de una tetina es muy diferente, y si se alternan, al bebé le puede producir confusión, y acabará mamando mal.

Mito 38: Hay niños que son alérgicos a la leche materna.
REALIDAD: La leche materna es la sustancia más natural, fisiológica y beneficiosa que el bebé puede tomar. Si por algún motivo muestra algún tipo de sensibilidad relacionada con la lactancia, es a proteínas ajenas a la leche natural, presentes en la dieta de la mamá y que han pasado a la leche. Y por tanto basta con eliminar dichas proteínas de la dieta materna.

Mito 39: Si doy de mamar a mi bebé, el pecho se me caerá.
REALIDAD: Los cambios en el pecho se deben a los cambios hormonales y anatómicos que se producen en el embarazo, y no a dar de mamar al bebé. Por lo que esos cambios tras el embarazo se producirán independientemente de que la madre dé de mamar al bebé o no. Y de hecho, dar el pecho puede mejorar el aspecto de las mamas tras el embarazo porque hace que se consuman las grasas acumuladas.

Mito 40: Si estás dando el pecho no te puedes quedar embarazada.
REALIDAD: La lactancia NO es un método anticonceptivo, ya que aunque se esté dando el pecho hay alguna posibilidad de quedarse embarazada, aunque sea baja.

Así bien, querida mamá, el éxito de la lactancia está relacionado con tu confianza en tí misma, la colocación frecuente y eficiente del bebé al pecho y la información y ayuda que recibes. Cuentas con todo el apoyo del equipo de Farmacias Trébol para ayudarte y aconsejarte en todo lo que necesites en esta bonita etapa.

Puedes ver también:

40 falsos mitos acerca de la lactancia materna (I)
40 falsos mitos acerca de la lactancia materna (II)

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