Vacaciones en el extranjero

Arranca el verano y, con él, la paulatina llegada de las vacaciones de verano. Para algunos, el viaje perfecto se encuentra en una cosmopolita ciudad, otros se decantan por paradisíacas playas, el campo también es destino muy elegido, y los hay que deciden lanzarse a la aventura de lo exótico. Pero sea cual sea el lugar de descanso, y muy especialmente si se trata de un país lejano y con un nivel de desarrollo no muy alto, deben tenerse en cuenta una serie de precauciones para evitar sustos e, incluso, serios riesgos para la salud.

Con la mirada puesta en la época estival, el Ministerio de Asuntos Exteriores (MAE) realiza un informe anual en el que da las pautas principales sobre cómo actuar si se opta por un viaje a un país extranjero y lejano.

Antes del viaje

Los aspectos sanitarios siempre han de programarse con anterioridad. Si el viajero sufre algún tipo de dolencia previa, deberá acudir a su médico de cabecera para que le dé los consejos oportunos o le haga un informe para obtener las recetas necesarias para el periodo de tiempo en el que se encuentre fuera. Además, es recomendable informarse sobre el tipo de sanidad del país al que se viaje, y como funciona.

Siempre que los viajeros estén acompañados de ancianos o niños se deben extremar las precauciones, sobre todo en cuanto a la exposición solar. Cuando vayan a estar muchas horas en los traslados o vuelos es recomendable realizar ejercicios y estirar las piernas para no sufrir contracturas y dolores musculares.

Con respecto al vestuario hay que tener en cuenta que es aconsejable utilizar ropa y calzado cómodos, no muy ajustados, de tejidos naturales, y ligeros. Además, en el lugar de destino, sacudir las sábanas y la ropa antes de acostarse y vestirse.

Por último, hacerse con un pequeño botiquín para los viajes es muy útil. Además de añadir lo básico, dependiendo de la zona, habrá que incorporar crema solar, repelentes para mosquitos, medicamentos antihistamínicos y sales para la rehidratación en caso de golpe de calor.

Las vacunas

Destinos como África, América del Sur o el sudeste Asiático son algunos de los destinos con los que hay que tener más precaución.

El Ministerio de Sanidad cuenta con una página web donde poder informarse del tipo de vacunas que tendrá que ponerse el viajero en función del lugar que haya elegido para pasar sus vacaciones. Algunas de ellas están sometidas a reglamentación internacional, por lo que las autoridades locales podrán pedir al viajero un certificado internacional de vacunación.

La vacuna contra la fiebre amarilla es una de las que siempre se deben suministrar. Esta enfermedad vírica, que se transmite por la picadura de un mosquito, solo se administra en los centros de vacunación autorizados y aprobados por la Organización Mundial de la Salud. Las zonas más infectadas con este virus son África y América del Sur, y se debe inyectar como mínimo 10 días antes de la exposición al virus.

El resto de vacunas que cita el informe no son obligatorias, aunque si recomendadas por Sanidad. Así, nos encontramos con enfermedades como:

  • El cólera: muy extendido en África, América del Sur y Central, y el sudeste asiático. El riesgo de contraer esta enfermedad es muy bajo siempre y cuando se tomen precauciones con el agua y los alimentos.
  • La fiebre tifoidea: es una enfermedad infecciosa producida por una bacteria salmonella typhi que se trasmite por el agua y los alimentos. Muy común en Oriente Medio.
  • La hepatitis A y la hepatitis B: también son dos de las recomendaciones de Sanidad.
  • La primera enfermedad, propia de países de África, Asia, Sudamérica y América Central, algunas zonas del Mediterráneo y Europa del Este, se transmite de persona a persona a través de alimentos y bebidas contaminadas.
  • La segunda se da en algún país más. Es endémica en toda África, gran parte de América del Sur y en Europa oriental, zona del Mediterráneo, sudeste asiático, China e Islas del Pacífico. También es infecciosa, aunque se transmite por vía sexual, transfusiones de sangre o material contaminado.
  • La meningitis meningocócica es otra de las recomendaciones. La enfermedad, propia del África subsahariana, sudeste asiático y Oriente Medio, es infecciosa y se presenta en periodos estacionales. Para viajar a Arabia Saudí durante la peregrinación a la Meca es completamente obligatoria esa vacuna.
  • La poliomielitis, una enfermedad casi erradicada, pero bastante presente en África, Oriente Medio y el sudeste asiático. El virus se contrae con el contacto directo de persona a persona, con moco o flema infectados de la nariz o de la boca, o con heces infectadas.
  • La rabia también aparece en la lista. Lo curioso de esta enfermedad es que se da en más sitios de los que nos imaginamos: África subsahariana, Bangladesh, Bolivia, China, Colombia, Ecuador, Etiopía, Filipinas, Guatemala, India, México, Perú, Sri Lanka, Vietnam o Tailandia.
  • El tétanos es otra de las recomendaciones independientemente del lugar de destino del viajero (siempre y cuando sea a un país en vías de desarrollo). La enfermedad, producida por la toxina de la bacteria clostridium tetani, penetra en el organismo a través de heridas o erosiones en la piel o las mucosas.

La Malaria

El paludismo o malaria es una enfermedad muy común en África y en la mayoría de los países tropicales. Se transmite a través de la picadura de un mosquito. Para evitar el contagio, es necesario seguir una serie de pautas recomendables:

  • Evitar salir al anochecer y al atardecer, momento en el que los mosquitos pican más. De lo contrario, habrá que llevar manga larga y pantalón largo, además de evitar los colores oscuros.
  • Impregnar el cuerpo con un repelente compuesto por N, Ndietil- meta-toluamida (DEET).
  • Alojarse en un edificio bien construido que tenga mosquiteras metálicas. De lo contrario, colocar una mosquitera de tela alrededor de la cama, e incluso impregnarla de repelente.
  • También se puede tomar medicación preventiva, aunque la posibilidad de contraer la enfermedad no se elimina por completo.

Otras recomendaciones

Además de tener en cuenta las vacunas antes de acudir a nuestro viaje, maximizar las precauciones ya en el lugar es bastante importante.

Hay que tener mucho cuidado con lo que se come y se bebe, ya que la diarrea suele ser una de las dolencias más comunes en los turistas. Incluso unos simples hielos pueden provocarla. No se deben tomar verduras crudas, y las carnes y pescados deben consumirse muy cocinados. La fruta deberá estar pelada, y lavada con agua apta y con unas gotas de lejía. El agua y las bebidas deberán ser embotelladas siempre.

A la hora de bañarse en algún tipo de río o en el mar hay que maximizar las precauciones. Que estén contaminadas por excrementos humanos o de animales puede provocar todo tipo de infecciones. Lo mejor es bañarse en piscinas de agua con cloro. En el mar se supone que no tiene que haber riesgo, aunque el viajero debería informarse antes.

Así, es fundamental preparar el viaje con suficiente antelación para evitar todo tipo de problemas y situaciones de emergencia.

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